Al reloj de sol también lo
conocemos en castellano como cuadrante
solar. Su funcionamiento es muy sencillo: revela la hora según
la sombra que proyecta un gnomon sobre una superficie que indica la posición
del Sol. Los primeros en usar relojes solares fueron los africanos, aunque
nuestra actual división del tiempo en 24 horas al día es obra del antiguo
Egipto. Ya en el siglo I se estudiaron los elementos imprescindibles para hacer
un reloj de sol: la latitud geográfica y la oblicuidad de la eclíptica. Tras
este breve recorrido histórico, se ha hecho tarde. ¿Qué hora es?
Necesitarás:
·
Una
base de madera.
·
Un
triángulo de madera.
·
Pinturas
y pincel.
·
Pegamento
fuerte.
Hacer un reloj de sol es muy sencillo aunque requiere un tiempo
de dedicación para señalar las horas. Aunque no lo hayamos apuntado, es obvio
el último elemento que necesitaremos para nuestro medidor de tiempo: ¡luz solar!
En
primer lugar, decoramos la madera si queremos: sencillos dibujos o motivos
geométricos de colores. A continuación, pegamos la “aguja” (la madera
triangular) en vertical sobre la base y lo dejamos secar para que se agarre
bien.
Ahora
nos toca apuntar las horas. Elige bien el lugar donde harás las marcas, porque
el reloj solar
deberá quedar siempre en el mismo sitio, “anclado” en ese lugar. Una vez
escogido su emplazamiento definitivo, pasaremos a marcar las horas en el límite
de la sombra proyectada. Podemos señalar todas las horas diurnas, aunque no
hace falta: con dos o tres ya es suficiente. Después podemos coger las medidas
entre las horas apuntadas y señalar el resto.
Aquí abajo podéis ver como funciona un reloj de sol.
Algunos avances de la ciencia han logrado hacer relojes de sol digitales más allá del simple palito, observa lo que es capaz de hacer una impresora 3D.
No hay comentarios:
Publicar un comentario